Algunas veces el guerrero Ninja encuentra un adversario imposible de vencer. Parece inmune a todas sus técnicas, no cae ante los venenos, los engaños, las armas. El guerrero sabio se sienta a la orilla del rio y espera ver pasar su cadáver.
Yo tengo dos hijos y he pasado por el trámite de dejar el pañal una vez y media. Al Mayor se lo quitamos en un mes, con el Rubio llevo un año, y lo que me queda.
Para quitarle el pañal al Mayor la ayuda profesional fue inestimable. La profe que tenía en la guardería supo ver cuando estaba preparado y era tan constante y tan diligente que, pese a que yo por las tardes no cumplía lo de ir sentándole en el WC cada media hora y la mitad de las veces se lo hacía encima cuando estaba en casa, ella consiguió quitarle el pañal. Fue poco más o menos en un mes, y fue rápido pero no exento de drama, que estamos hablando de mi hijo Mayor. Era sentarse en el wáter y desplegar sus dotes dramáticas. Algunas veces usaba el método Stanislavky, agarrándose con las dos manos a la taza y poniendo cara de mucho dolor y sufrimiento interior (“está frio, no puedo estar mucho tiempo aquí”) y otras se ponía mucho mas Jose Luis López Vázquez y chillaba que se iba a caer dentro y quedar atrapado para siempre y/o morir. Felizmente, después de los momentos de drama, sufrimiento y dolor, aprendió a aguantar y pedir el pis.
Pero con El Rubio no hay manera. Mas o menos a la misma edad que empezamos el proceso con el otro, le dije a su profe que podíamos ponernos a quitarle el pañal (va a una guarde distinta de la que fue el Mayor) y me miró raro   “ si le queda un año para ir a segundo ciclo de infantil, tienes tiempo” vale, si tiempo si tengo, pero también tengo un niño de dos años, 16 kilos de peso y que come más o menos la misma cantidad de comida que yo, no te voy a explicar lo que expulsa. Los pañales junior se le quedan pequeños, se despierta con el pijama mojado todas las noches, algo hay que hacer. Como a la profe no la vi yo muy proactiva, empecé en casa a hacer como con el Mayor, le sentaba a cada rato (sin un horario fijo, la verdad, con el Mayor no tenía a otro niño gritando cada dos por tres que se le acerca una mosca o que tiene un lunar y que le tenemos que llevar al hospital) pero la cosa no avanzaba. Así que decidí dejarle sin pañal y que la necesidad me obligara a estar pendiente y sentarle cada poco rato. Cuando me encontré una moñiga en una esquina del salón (y puedo asegurar que no era del perro) compré unos pañales-braga y empecé el ataque psicológico para meterle en la cabeza un mensaje claro: Eres mayor, no bebé, avisa cuando tengas caca. El mensaje caló hondo y empezó a negarse a llevar pañal, porque él no era bebé. Se niega a llevar pañal pero le da exactamente igual tener un plastón en el calzoncillo o ir por el parque mojado de pis. El tema de avisar también lo interiorizó, pero avisa en el momento en el que se lo está haciendo, y una es ninja pero no es superwoman, no me da tiempo a llegar al wáter con el niño en volandas, y la mayoría de las veces voy corriendo por el pasillo con el niño sujeto por los sobacos y soltando un hilillo de pis.
Y con las vacaciones hemos ido a peor. Se pasa el día el pañal (bueno, más que un pañal parece que lleva un tanga)  porque parece que se ha olvidado de todo lo que ha avanzado en meses. Entiendo que a los abuelos se les hace imposible ir sentándole cada media hora, así que cuando llegué yo me propuse reconducirle para aprovechar lo que nos queda de calor y llegar al otoño sin pañal, y me decidí a dejarle sin pañal, y, como mis hijos son nudistas, tampoco lleva calzoncillo ni pantalón ni nada. Una bomba química con piernas regordetas. Hace dos días, se tumbó en el sofá con un cuento en la mano y ahí tal cual estaba se cagó mientras aprendía los colores con Pocoyó y sus amigos. Y tan tranquilo no dijo ni pío, no sé cuánto tiempo pasó hasta que me di cuenta, lo que sí puedo detallar es que esa mañana había bebido grandes cantidades de agua de mar y se había comido al menos dos palas de arena.

Comments ( 2 )

On 23 de agosto de 2012, 7:22 , Maria Paradela dijo...

¡¡Madre mía!! Mi operación pañal la verdad es que va bastante bien. Aunque sí es verdad que a veces le pasa como al Segundo, que avisa cuando ya se lo está haciendo...

 
On 27 de agosto de 2012, 2:46 , Luci dijo...

Ayyy por Dios!! todo lo que nos queda aún!! miedo me daa :S
Ánimo!!!!
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