El ninja no solo está preparado para defender el castillo,  también ha sido entrenado para recuperar posiciones perdidas. Una derrota, un paso atrás no son un problema.
Para la Madre Ninja el verano supone una pérdida de todo lo que durante el año se había ganado a base de rutina: baños, comidas, siestas, todo lo que tiene un horario se pierde, se mezcla y se descoloca. Así, acabas dando la merienda en el baño, cenando a las once de la noche, dejando que eche la siesta a la una para luego comerse el cocido a las cinco, o ignorando completamente cuando fue la última vez que bañaste a los niños para la alegría y regocijo de estos últimos. Bueno, no pasa nada, la piscina tiene cloro y eso desinfecta, ¿no?
Y luego, claro, como mis vacaciones y las suyas no tienen nada que ver hay que ir acoplándolos donde se pueda, y se pasan el verano de casa en casa, y con cada cambio la anarquía gana terreno.
Pero para anarquistas radicales, de los del puño en alto, la cresta punki, la chupa de cuero, el perro y la flauta están los abuelos. ¿Tú te acuerdas de tu padre, el que te ponía normas y horarios, el que te echaba la bronca a la mínima? Pues ese mismo señor es el que juega con tus niños a saltar en el sofá, el que les deja ayudarle en el jardín con las tijeras de podar, el que se coge el coche a las nueve de la noche porque al niño le apetece cenar phoskitos y el que cuando les castigas porque han estado a punto de sacarle un ojo con un palo te dice “déjales, si no hacen nada”. ¿Y de tu madre? ¿Te acuerdas? Si, la autora de grandes éxitos como: “cómete el hígado que es muy sano”,“ llévate la chaqueta que refresca” o “ recoge tu cuarto o saco a pasear la zapatilla” Vamos, la misma que ahora cocina a la carta para los enanos, les deja estar en pelotas el día entero y no parece importarle que tengan el salón como si hubiera estallado una bomba en una juguetería.
Así que, después de pasarse diez días con los abuelos en la casa Okupa, me vas a explicar cómo meto yo ahora en vereda a estos dos radicales. El rubio se ha especializado en cócteles molotov y bombas fétidas (tengo un par de aventuras en relación al tema quitar el pañal para el próximo post), el siempre ha sido de la rama violenta del movimiento. El Mayor, en cambio, como buen ideólogo, después de leer a Marx, Bakunin, Camus y, Sartre ha acabado con una visión un poco pesimista de la situación y recientemente ha postulado su teoría “mi destino es morir” mientras se comía un bocata de nocilla.  Ánimo, solo quedan dos semanas para septiembre.
Pd: Post dedicado a Ki y Lo por hacer tan bien su trabajo de abuelos.

Comments ( 4 )

On 20 de agosto de 2012, 14:43 , mariapagar dijo...

Los abuelos están para eso... Pero claro, luego tenemos que lidiar nosotros con esos pequeños asilvestrados...

Desandico estoy que llegue septiembre y la rutina con él. Ya ni recuerdo cuándo fue el último día que le bañé...

 
On 21 de agosto de 2012, 5:33 , Luci dijo...

Pues sí...así es, nosotros a educarlos y ellos a disfrutar, eso es lo que siempre me dice mi padre, ah! y otra cosa: "ajo y agua"

Un beso y ánimo! :)
www.mamitambienexiste.blogspot.com.es

 
On 21 de agosto de 2012, 6:05 , Sonia - Siendo Madres dijo...

Mi hijo de 7 meses ha probado un polo de naranja con su abuelo hoy mismo. Cuando los hemos pillado, resulta que el retoño ya no chupaba, rirectamente y sin tener ni un solo diente, le pegaba unos mordiscos tremendos!

 
On 23 de agosto de 2012, 5:26 , Blanca dijo...

Desde luego, los abuelos son canguros pero no son gratis, la insurrección el el pago por los cuidados. De todas formas, benditos abuelos!!
Luci y Sonia, gracias por comentar, me paso por vuertro blog!
( A ti María, ya te sigo!!)