Hace dos semanas que quería escribir esta entrada. En realidad hace dos semanas que tenía que escribir algo, y no he sido capaz de sentarme. A priori quería escribir algo divertido, pero no me acaba de salir. Lo que me sale es esto, la historia de cómo, en cuestión de un mes, pasé de ser una simple madre nueva en un colegio a uno de los personajes más increpados y perseguidos por un cierto grupo de padres. Y todo esto con un bombo de ocho meses, si eso no es que te vaya la marcha, que bajen Dos y lo vean.

Todo empezó con el polémico tema de todos los meses de enero en todos los colegios públicos de la Counidad de Madrid: el cambio de jornada escolar. Para aquellos ( no se si muchos) que no sepan de que va el tema resumiré que de unos años a esta parte, la consejeria de educación está facilitando cada vez más, en aras de la siempre traída y llevada libertad de elección de los padres, que el los colegios públicos ( ojo, públicos, no hay ni un solo concertado o privado en los que ocurra esto) puedan cambiar su jornada partida, que era la de toda la vida y que consistía en tener clase de 9:00 a 11:00, luego un recreo hasta las 11:30, después otra clase de 11:30 a 12:30, dos horas para comer, en casa o en el comedor, y de nuevo clases por la tarde de 14:30 a 16:00; a otra llamada jornada continua en la que hay clases de 9:00 a 14:00 con una única pausa de 30 minutos a las 12:00.

Ventajas e inconvenientes de las dos se desgranan en interminables conversaciones, artículos de prensa y blogs a favor o en contra. A priori los que están a favor son el profesorado, que vería cómo su jornada se racionaliza de tal modo que no tienen dos horas de pausa para comer y se pueden ir a casa antes; así como los padres que no usan el comedor y que no tienen que das dos " paseos" de casa al colegio para llevarse a sus hijos a comer. Del otro lado, están los padres que trabajan, cuyas jornadas no se ajustan de ninguna manera a la de los niños y que ven como un peligro aceptar estas condiciones por si esto pueda perjudicar ( como de hecho ocurre en muchos centros) a los servicios de comedor o de actividades extraescolares. No es humanamente posible que una madre trabajadora llegue a recoger a su hijo a las 14:00 al colegio. Sobre que es lo mejor para los niños no hay datos concluyentes en ninguna de las dos jornadas, con lo que cada uno arrima el ascua a su sardina, convirtiendo este debate en lo que convienena los adultos y no en los que conviene a los niños.

El caso es que en nuestro colegio el tema se planteó ( de nuevo) a principios de febrero. En una reunión de AMPA en la que debía decidirse cual sería el voto de la asociación para el consejo escolar respecto a este tema, me lié la manta a la cabeza y me ofrecí como representante del AMPA ante el Consejo Escolar, ya que el representante anterior había dimitido. Esta acción la puedo justificar con factores que van desde mi desvarío hormonal hasta mi poca cabeza, pero en realidad, y es lo que sigo sintiendo ahora despues de todo el jaleo, me apetece mucho hacer cosas por el colegio de mis hijos, que, dicho sea de paso, fue mi colegio cuando yo era niña. Siento una responsabilidad acerca de los que ocurre en el centro, creo que, peleas a parte, se pueden hacer grandes cosas.

Total, que se inicia el proceso de cambio y la cosa anda mas o menos normal hasta que la FAPA ( Federación de AMPAS) nos comunica que hay un papel en todo nuestro proceso que no ha sido enviado a tiempo a la Inspección de área y que no se puede seguir el proceso. Con esta información me voy a la Inspección territorial y, tras consultar a la inspectora, ésta paraliza el proceso para votar el cambio de jornada. Y se abren las puertas del Averno. El equipo directivo del centro, visiblemente contrariado, llega a amanazar al AMPA con retirarnos el permiso para hacer las actividades extraescolares. El grupo de padres a favor del cambio comienza a correr la voz de que el proceso lo ha parado el AMPA unilateralmente y uno de los días me encuentro rodeada por una quincena de madres que me señalan y me gritan. En el Consejo Escolar extraordinario que se celebra, los profesores nos acusan de deslealtad hacia el colegio ya que, según ellos, la inspección no se habría dado cuenta de que estábamos fuera de plazo si yo no hubiera ido a preguntar ( una idea un tanto cuestionable) y finalmente el colegio emite un comunicado a los padres, dejando leer entre líneas, que la culpa de todo la tiene en AMPA, que son unos chivatos acusicas. Y todo porque nadie en el consejo escolar se leyó la orden que regula el proceso de cambio y se estableció un calendario de votaciones sin tener en cuenta que uno de los documentos de solicitud había que formalizarlo antes del 1 de marzo.

Pero todo da un giro dramático.Hace una semana, concretamente el día 11 de marzo, aparece la inspectora por el colegio y nos comunica que todo ha sido un error y que ese famoso documento no había por que enviarlo antes del dia 15 de marzo. Sospecho que tanto el colegio como algunos padres habían presionado ligeramente para que pase esto. El problema era que teníamos dos días para convocar las nuevas elecciones y la escalada de tensiones no se frenaba. Finalmente, el viernes 14, a última hora y de la mas chapucera de las maneras, se celebra la elección... ¿ y todo para que? Pues para que de los 730 padres censados sólo fueran a votar 270. No se consigue el quorum, de hecho no se consigue ni la mitad de el quorum necesario. Pero, ¿adivinad a quien culpa todo el mundo de esto? Pues por supuesto al AMPA y a sus manejos, que ha encontrado un rato entre provocar las revueltas de Ucrania y hundir las finanzas internacionales para convercer a las de 400 padres para que no vayan a votar. De nuevo, a la salida del colegio me señalan y me increpan.

Pero ¿que ha pasado en realidad?. En realidad este centro lleva intentando el cambio ni mas ni menos que desde el 2005, y nunca ha alcanzado el quorum en las votaciones. De hecho este esl el año en el que más gente ha ido a votar en la hirtoria del colegio, supongo que la polémica y los incidentes han publicitado mucho el proceso. ¿ Y que pasa conmigo? pues que como estoy loca y además soy ninja no me planteo dimitir del AMPA y pienso seguir dando guerra, porque creo sinceramente que se puede hacer mucho, y que es nuestra responsabilidad como padres y contribuyentes pelear por la escuela pública. En cuanto a mi opinión sobre la jornada continua... a priori no me gusta, pero,en fin, hay cosas mucho más graves. He escuchado a las dos partes y todos tienen sus propios argumentos, pero preferiría que usáramos esta fuerza para arreglar los socavones del patio que para pelearnos y obviar que ya casi no hay becas de comedor o que el año que viene nos cambian los libros y no hay becas para comprarlos. ¿ Quién gana en todo esto, que ocurre por todas partes en Madrid? ¿ Quíen saca tajada de enfrentar a los padres con los profesores? ¿Quien consigue que ya nadie se acuerde de la drástica reducción de las becas de comedor porque ya pueden llevarse a su hijo a comer a casa y no tienen por qué quejarse? Está claro, ¿no?

PD: Perdón por lo largo del post, pero tenía que escribirlo.

Comments ( 7 )

On 17 de marzo de 2014, 5:15 , Ruth de R. dijo...

Me suena la historia, Madre Ninja. Pero tienes razón con que hay que seguir en la AMPA, porque sin familias implicadas en el centro, no se resolvería nada de nada. Al menos así, se consiguen cosas...(pocas o muchas). Nosotros votaremos el mes que viene, ya te contaré que pasa. El año pasado los enfrentamientos entre padres, o padres-profesores, fueron notable... Un ejemplazo para los niños, vamos.
Sigue así, ANIMO!!

 
On 17 de marzo de 2014, 6:21 , Miss y Mister Golosina dijo...

Olé tus ovarios! Y tus hormonas!
Respecto a la jornada continua o partida no tengo las ideas claras, la verdad, aunque aquí de momento no tenemos q pensar en ello.
Un beso

 
On 17 de marzo de 2014, 6:39 , Lucía laMamádelaBebédePucca dijo...

¡Ay madre! La culpa es de tomo, menos tuya. Las madres y personas implicadas son lo que necesitamos.
Yo soy maestra y he vivido los dos horarios. Ahora estoy en Continuada y me encanta, ¿qué voy a decir?
No sabía lo de la Comunidad de Madrid, aquello es el caos educativo, quieren hacer desaparecer la escuela pública y nadie se da cuenta.
¿Podréis volver a votar el curso que viene? Porqué eso sería bueno. Y que ni la mitad del electorado familiar vaya a votar. Pues eso... Lo que les importa la educación de sus hijos a la mayoría.

¿Cómo te encuentras? Un saludo.

 
On 17 de marzo de 2014, 14:24 , Blanche´s Blog dijo...

En menudos berenjenales te metes tocaya pero yo me hubiera metido también ¿Sabes que pasa? que la gente va a la suyo y prefiere que sean los demás los que se mojen el culo a ellos mismos. Si sale cojonudo y si no sale, siempre te pueden echar la culpa a ti, ley de murphy. Ánimo que ya te queda menos. Un beso

 
On 17 de marzo de 2014, 14:34 , Anónimo dijo...

Pero yo tenia entendido que con la jornada continuada los niños que se quedan al comedor salen a las 16 horas exactamente igual, no a las 14horas, no?

 
On 18 de marzo de 2014, 2:22 , planeandoserpadres.com dijo...

En tu estado de preñez más te valdría alejarte de tus funciones dentro de tan dignas organizaciones y tranquilizarte un poco, porque eso de que te miren mal ... que ya mismo pueden esperarte a la salida del colegio personas amenazantes ¡ay, qué fácil es culpar a otros cuando uno comete un error!

 
On 18 de marzo de 2014, 15:29 , Ana Refamilia dijo...

Blanca, nuestro cole lo impuso alegando que al tener ESO facilitaba la coordinación. La verdad que el resultado yo creo que ha sido bueno, porque nuestros enanos se adaptan a lo que haga falta, pero las formas fueron nefastas... el AMPA intentó que al menos su voto en el Consejo fuese el que determinasen los padres, con resultados idénticos al de vuestro cole: poca participación para un tema que llenaba las bocas de los padres a la salida.
Y en mi experiencia como un día presidenta de mi comunidad, nunca vas a gustar a todos, así que gústate a ti misma y al menos una estará satisfecha!!!
Olé por tu compromiso y dedicación!!!!